Quién lo diseñó
Un tal Cayo Sevio Lupo, «arquitecto de Aeminium», dejó una dedicatoria a Marte junto al faro romano de La Coruña, la Torre de Hércules. Pudo ser él el autor del foro: hay detalles constructivos parecidos en ambos.
Hipótesis[1]Antes de ser Coimbra, la ciudad romana se llamaba Aeminium. El suelo que los romanos construyeron para la plaza principal sigue ahí: bajo el Museo Nacional de Machado de Castro, en la ladera que baja hacia el Mondego.
La colina de la Alta cortada por la mitad, del río a la cima. De cerca, a la misma escala en horizontal y en vertical.
Cortemos la ciudad por la mitad, en línea recta de oeste a este: desde la orilla izquierda del Mondego, por la Baixa, hasta lo alto de la Alta.
La línea pasa por el Museo Nacional de Machado de Castro. Sobre el suelo, los tejados de hoy.
Sin los edificios queda el suelo. La Baixa es llana, casi a la cota del río. Después, la colina.
De la Baixa al patio del museo se suben 70 metros, casi todos en los últimos 270 metros de camino.
En tiempos de Augusto, los romanos situaron el centro de Aeminium en lo alto de esta colina. El centro de una ciudad romana es el foro: una plaza llana, con pórticos, la basílica y los templos alrededor.
Allí el terreno era muy inclinado. Para que hubiera plaza, había que hacer el suelo.
Contra la ladera se levantó un criptopórtico: dos pisos de galerías abovedadas, cerradas, que sostienen una plataforma horizontal. Por fuera, un podio alto y liso, solo con rendijas para que entraran el aire y la luz.
Por el lado oeste, el más alto, la fachada tenía unos 29 metros.
Sobre la plataforma se asentó el foro, con un pórtico de dos pisos. En la fachada oeste el pórtico se abría en arcadas, como el Tabularium de Roma.
Desde allí se veía por encima de los tejados de la ciudad y, más lejos, el Mondego y la ladera de la otra orilla.
A finales del siglo XI ya no quedaba nada del foro; sobre el criptopórtico estaba el palacio del obispo. El palacio se fue rehaciendo durante siglos y, a principios del siglo XX, se convirtió en museo.
El criptopórtico quedó entero, salvo la fachada oeste. El patio del museo corresponde, a grandes rasgos, a la antigua plaza.
Dos pisos de galerías abovedadas, cerradas, solo con rendijas para el aire y la luz. Por dentro, así es como se organizan.
Arriba. Dos galerías en forma de P, una envolviendo a la otra, con bóveda de cañón. Entre los brazos de la P, siete celdas unidas por pasos estrechos.
Abajo. Bajo las siete celdas de arriba, otras siete, más largas y más altas, que dan a una larga galería.
Un tal Cayo Sevio Lupo, «arquitecto de Aeminium», dejó una dedicatoria a Marte junto al faro romano de La Coruña, la Torre de Hércules. Pudo ser él el autor del foro: hay detalles constructivos parecidos en ambos.
Hipótesis[1]Del foro proceden retratos de Livia, de Agripina la Mayor y de Nerón. El de Nerón fue reesculpido más tarde con el rostro de Vespasiano; después se sumó un Trajano a la galería.
Excavado[1]Se lee como se excava: lo más reciente en la superficie, Augusto en el fondo.
Las obras de remodelación y ampliación del museo estuvieron precedidas y acompañadas de excavaciones en unos 750 m². De ellas procede casi todo lo que se sabe del foro.
Excavado[1]El palacio episcopal se convierte en lo que hoy es el Museo Nacional de Machado de Castro.
Documentado[1]El palacio gana una loggia que adopta una solución parecida a la del pórtico romano, quince siglos después.
Documentado[1]La única parte del criptopórtico que no ha llegado hasta hoy. Pudo caer con terremotos.
Hipótesis[1]Del foro ya no queda nada en la superficie. Sobre las galerías romanas está el palacio episcopal.
Excavado[1]Después de que los suevos atacaran Conímbriga, entre 465 y 468, la ciudad crece con quienes huyen de allí, y acaba heredando el nombre de su vecina.
Documentado[4]En la Historia natural, Plinio el Viejo incluye a los aeminienses en la lista de las ciudades estipendiarias de Lusitania, las que pagaban tributo a Roma.
Documentado[1]Empieza con Claudio y termina con Nerón. El criptopórtico de Augusto queda embutido en otro, mucho mayor. La fecha procede de la cerámica hallada en las capas de la obra.
Excavado[1]En tiempos de Augusto, la ciudad ya tiene un foro y un criptopórtico más pequeño: una sola nave abovedada, con cinco puertas abiertas a una terraza al oeste.
Excavado[1]El criptopórtico se puede visitar.Se entra por el Museo Nacional de Machado de Castro.
Horarios y entradas en la web del museo →